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Los Vicios

Vicio es el hábito de contentar nuestros deseos, hábito que pervierte los instintos y trae la desesperación si no se satisfacen.

De características negativas, no solo por su unipolaridad, las pasiones impiden desarrollar una actividad normal y sana, no existiendo practicamente nada a excepción de un intenso ejercicio de la voluntad que ayude a librarse de ellas.

La pasión por el poder lleva al individuo a tratar de obtener el dominio sobre otros al precio que sea y a retenerlo cueste lo que cueste. La pasión por el dinero lleva a acciones a mas largo plazo, pero igual que en la del poder se hace lo que sea para obtenerlo, aún cuando la meta esté lejana, atropellando a todo aquel se interponga al paso o que estorbe o amenace a la consecución de la meta. La pasión amorosa es también destructiva, a veces resulta mortal y posee muchos elementos sexuales y pocos de verdadero amor. Se instala en los dos componentes de una pareja, pero regularmente es mas violenta y devastadora en uno de ellos, provocando sentimientos y comportamientos de otras pasiones, como celos, inseguridad, ansiedad, angustia, desesperación, temor, miedo, necesidades incontroladas de vigilar al otro, tratar de dominarle sus gustos, opiniones, hábitos, etc.

Otras pasiones no menos esclavizantes son aquellas que las religiones les llaman pecados y que no son mas que hábitos encaminados a destruir nuestro propio cuerpo  y a degenerar el alma:

  • Ira: Pasión violenta que mueve a indignación, irritación y enojo.
  • Gula: Exceso desordenado en la comida o bebida.
  • Avaricia: Apego a las riquesas, avidés de propiedades y bienes con ruindad y codicia.
  • Pereza: Pasión que nos aleja del trabajo, del esfuerzo. La pereza dá entrada a todos los vicios.
  • Codicia: Apetito desordenado de riquezas y poder, deseo vehemente, con avidés de glorias y reconocimientos.
  • Orgullo; Sentimiento elevado a la dignidad personal en el hombre inferior, engreimiento ególatra.
  • Lujuria: Apetito desordenado de los deleites carnales, exceso o demasía en algunas cosas.

Además debemos reconocer las siguientes pasiones como igualmente nocivas:
  • Soberbia: El orgullo desmedido.
  • Adulterio: Violación a la fé conyugal, falsificación y fraude.
  • Envidia: Mirar con malos ojos, tristeza del bien ajeno.
  • Violencia: Acción que se realiza contra el modo regular o fuerza o razón o justicia. Violar con fuerza impetuosa y arrebato.
  • Intriga: Comedimiento para enredar y embrollar en forma entrometida para sacar provecho de una debilidad.
  • Prejuicio: Juicio y opinión sobre algo antes de tener verdadero conocimiento de ello.
  • Vanidad: Presunción y vanagloria, pompa vana u ostentación de algo inútil o insustancial.
  • Insensatez: Obrar con necedad, imbecilidad y arrebato cometiendo errores perjudiciales e insanos.
  • Rencor: El resentimiento con enemistad y el deseo de vengar un agravio.
  • Fanatismo: Celo excesivo de una opinión, intransigencia, intolerancia. Que defiende ciegamente con tenacidad desmedida y apacionamiento creencias y opiniones. Quién no quiere pensar es un fanático, quién no osa pensar es un cobarde.
  • Ambición: Pasión desbordada por la gloria y la fortuna. Deseo con ansia y anhelo. Solo es laudable cuando la acompaña la capacidad de hacer felices a los demás.
  • Egoísmo: El inmoderado amor por sí mismo, individualismo ético. Que ve el objeto de la acción moral en su misma obra, considerando como hombre malo a aquel que solo es malo para él mismo.