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Carta de San Salvador

San Salvador es sede de 50 edición de Gran Asamblea COMACA
En la plenaria anual se discutirán temas como la corrupción en el área centroamericana
 
Recientemente se llevó a cabo en la ciudad de San Salvador, la 50ª Gran Asamblea de la Confederación Masónica Centroamericana (COMACA), así como la reunión Anual De La Zona III de la Confederación Masónica Interamericana (CMI).
 
Durante el evento representantes de 18 delegaciones provenientes de diversos países del mundo, tales como México, Brasil, República Dominicana, EU, Rumania, España, junto con delegados del área centroamericana, se dieron cita para deliberar sobre el tema: “Impacto de la Corrupción en el Desarrollo de La Región Centroamericana”
 
Al respecto el titular de la Gran Logia Cuscatlán, de El Salvador, Alejandro Zabaneh, mencionó que en esta reunión “se espera llegar a un consenso en relación a ese tema y hacer un aporte concreto para el futuro de la región, el cual es definitivamente es más promisorio en cuanto se aproxime a la integración del istmo, como opción de desarrollo económico, social y cultural”.
 
Sobre los aportes de esta orden, se supo que la sesión plenaria de la COMACA se realiza cada año rotativamente entre los países de América Central; durante el desarrollo de las diferentes ediciones de COMACA se estudian diversos temas de interés centroamericano, correspondiendo a El Salvador la sede regional para 2017.
 
En esta ocasión, se produjo la Carta de San Salvador, copia de la cual se puede leer a continuación.


LA CONFEDERACIÓN MASÓNICA CENTROAMERICANA (COMACA)
En su Quincuagésima Gran Asamblea, y REUNIÓN ANUAL DE LA ZONA III DE LA CONFEDERACIÓN MASÓNICA INTERAMERICANA (CMI)
Declara la presente

Carta de San Salvador

Nosotros, Los representantes los Masones de Centroamérica, en esta ciudad reunidos:

Conscientes que el bienestar social, material y espiritual, requiere de paz, armonía y esperanza entre los miembros de la sociedad, y considerando:

Que muchas son las condiciones que se oponen a estas ideas actualmente, y entre una de las más destructivas y elusivas, se encuentra la corrupción como uno de los principales obstáculos al cumplimiento de los objetivos de cualquier sociedad, particularmente en el caso de las naciones pobres, en vías de desarrollo o en condición de cualquier forma de vulnerabilidad.

Que la corrupción en todas sus formas es opuesta a la dignidad de la persona humana, y no debe considerarse en su tratamiento únicamente las formas tocantes al comportamiento de los funcionarios públicos, que es la arista más visible y de mayor impacto, sino que debe incluirse todo acto de aberración en menoscabo del bienestar social e individual, pues tan impactante es la corrupción política como lo son la violencia, la impunidad, etc., y cualquier otra que limite los derechos universales de las personas.

Que la corrupción en la sociedad actual actúa en dos sentidos nefastos: uno hacia las clases gobernantes en donde procrea impunidad y degradación de la institucionalidad, llegando incluso a socavar los fundamentos de la vida democrática; y en un sentido menos visible pero igualmente perverso, afecta a población civil habituándola a tolerar la misma corrupción, a promover la apatía hacia la participación ciudadana, a diluir la conciencia sobre los derechos y obligaciones cívicos, y en general acostumbra a la convivencia con la miseria, la desesperanza y la degradación ética y moral.

Que el principal índice de la corrupción -que son las ganancias ilícitas-, no puede circunscribirse únicamente al ámbito pecuniario, ni a un sector en particular, pues es un mal social que se da cuando la ciudadanía en general propugna el beneficio individual en detrimento de sus responsabilidades para con los derechos de los demás, los de los jóvenes y las minorías, de los grupos vulnerables, e inclusive del medio ambiente.

Que el estado de descomposición social actual, en el cual nuestros pueblos han dejado de lado las obligaciones morales de justicia en pos del beneficio individual, genera un impacto tan grande y prolongado, que es plausible el debilitamiento de las entidades del Estado, ante fenómenos (que también se nutren de la corrupción pública y social), tales como el crimen organizado y las pandillas, como grupos de influencia internacional al margen del control social, con sus propios valores y mecanismos financieros. 

Que al final de cuentas, son las clases sociales más desprotegidas, las más expuestas y las que presentan mayor requerimiento de asistencia social, las que sufren con mayor intensidad los efectos de la corrupción en todos los niveles: la de los funcionarios, la de los políticos, así como la indiferencia del resto de sectores sociales a los problemas que enfrentan. 

Que la corrupción en cualquiera de sus formas, es un flagelo intolerable, que da origen a otros problemas sociales regionales como inestabilidad social, falta de seguridad jurídica, florecimiento del crimen internacional y de grupos al margen de la ley, por citar solo algunos, que se suman a variables incontrolables como los efectos del cambio climático, epidemias y el impacto de la fragilidad económica mundial en el área, situaciones todas, que son opuestas al bienestar y tranquilidad de sus habitantes.

Y finalmente, que la historia reciente del área centroamericana tiene un origen común, la vida independiente de cada una de las naciones que la componen ha tenido derroteros muy particulares, y pese a ello, en la actualidad la realidad de las naciones del istmo, vuelve a coincidir en problemas y oportunidades comunes para el área.

Ante todos estos considerandos, la Conferencia Masónica Centroamericana, en ocasión de su Quincuagésima Sesión, preocupada por las implicaciones hacia el desarrollo sostenible y el futuro democrático de los países integrantes, a todos los habitantes de las naciones de Centroamérica declara:
  • La urgente necesidad que los Gobiernos del área inicien un rescate de la institucionalidad en cada país, transparentando sus distintos procesos, despolitizando las grandes decisiones sociales y permitiendo la regionalización de experiencias en aras de un bien común a los habitantes del gran país que es Centroamérica unida.
  • La necesidad de la más pronta adhesión a los tratados internacionales y demás mecanismos disponibles para erradicar de manera urgente la cultura de corrupción e impunidad que caracteriza parte de la vida institucional en las sociedades centroamericanas.
  • Disponer a los entes regionales establecidos, como bastiones de una lucha sistemática para estimular el intercambio de información y experiencias en casos puntuales, para facilitar la investigación y erradicación de los efectos de la corrupción.
  • Propone una inmediata revisión de los presupuestos ejecutivos en cada nación, teniendo como verdadera luz las necesidades de los grupos más vulnerables, que son el hambre, la ignorancia, inseguridad, vulnerabilidad, enfermedad, falta acceso la justicia igualitaria, entre tantos padecimientos; y plasmar esos planes en esquemas efectivos y transparentes.
  • Exhorta, a todos los ciudadanos centroamericanos, que de alguna manera creen en la Luz de un Ser Superior y que asumen la Verdad y la Virtud individual y colectivas como garantías de la paz social, iniciar una verdadera revisión de su participación crítica hacia la gestión de sus gobernantes, autoridades e inclusive de sus propios actos, como fundamento de la convivencia en paz y armonía.
  • Y a todos los Masones de Centroamérica, instarlos a velar de manera fehaciente por las buenas costumbres, la verdad y la virtud, e irradiar en su círculo más cercano los beneficios de la tolerancia y la fraternidad, como pequeñas chispas que de una u otra forma, iluminen la oscuridad del mundo profano.
29 de septiembre de 2017.


Alejandro Salvador Zabaneh Colocho
Respetable Gran Maestro de la Gran Logia Cuscatlán.

Efrén Molina Ramos
Respetable Gran Maestro a.i. de la Gran Logia de Costa Rica.

John Alexander Rodgers Mackay
Respetable Gran Maestro de la Respetable Gran Logia de Honduras.
 
Gustavo Estuardo Ordóñez Kotcher
Respetable Gran Maestro de la Respetable Gran Logia de Guatemala.

Roberto José Hernández
Respetable Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica de Nicaragua.
 
Roberto A. Cueto Cisneros
Respetable Gran Maestro de la Respetable Gran Logia de Panamá.