Cuento masónico: ¡Hijo ven a ver, ahí vienen los constructores!

¿Quiénes son los constructores papá?

– Ellos, los que van caminando de oriente a occidente y de norte a sur, con los pies firmes en el universo.

¿Por qué tiembla la tierra a cada paso que dan?

- Porque cada uno carga a sus espaldas el peso de un templo erigido a la verdad.

¿De dónde son papá?

- No tienen fronteras, su casa es la tierra y el cielo es tu techo, formando una raza sin color y de todos los colores, pero se tocan y se señalan para distinguirse entre los demás.

¿Cómo los reconoces?

– Llevan la espada en la boca y el dedo pronto para señalar lo injusto, lo falso y lo hipócrita.

¿Cuantos tipos de constructores existen papá?

– Dos, los que son luz y los que aún son capullos, de estos últimos hay muchos, pero de los primeros pocos, de los primeros hay que esperar todo, puesto que sus rostros son lisos, no hay arruga alguna ni permiten dobleces, no temen nada, porque para ser luz tuvieron antes que morir para vivir. Fueron paridos por la tierra entre la fortaleza y la inteligencia para ver la luz y ser luz.