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Comandancia de Caballeros Templarios

La Comandancia de Caballeros Templarios en un país, es el más alto cuerpo filosófico de la estructura del Rito York, respaldada por el Gran Campamento de Caballeros Templarios de los EE.UU., cuya filosofía se sustenta en el lema de Integridad, Obediencia y Coraje. Sus principios se remontan a la actuación de los Caballeros Templarios que surgieron en el siglo XI, quienes llevaron a cabo cruzadas en defensa de los peregrinos que viajaban para hacer su adoración en el Templo de Jerusalén, de allí que sus raíces son judeo cristianas.

Entre el gran legado que dejaron los Caballeros Templarios es servir de referentes en la práctica de los principios más nobles en ayuda a la humanidad como una cruzada en contra de la oscuridad y un conocimiento profundo que sólo está reservado para aquellos merecedores de la luz espiritual.

Para pertenecer a la Orden Templaria es de obligación haber recibido las Ordenes Capitulares del Real Arco y del Concilio de Masones Crípticos; la primera Orden, compuesta de los grados de Maestro de la Marca, Past Master, Muy Excelente Maestro y Masón del Real Arco, cuyos rituales se remontan a la reconstrucción del Templo de Jerusalén; la segunda, compuesta de los grados de Maestro Real, Maestro Selecto y Super Excelente Maestro, sus rituales representan un conocimiento que sientan las bases para aquellos buscadores de la sabiduría ancestral.

La pertenencia a los Cuerpos filosóficos del Rito York: Real Arco y Masones Cripticos, son requisitos para que un hermano masón sea propuesto a la Orden Templaria y el pertenecer a otro Rito Masónico no es restricción para aspirar a dicha Orden. El recorrido filosófico que se hace en el Rito York contempla conocimientos que tienen raíces en la cultura egipcia, judeo y cristiana, su culminación en los principios de un misticismo cristiano, dejan entrever a dónde venimos, aunque ello ha sido tergiversado por escritores profanos y la repetición de falsas interpretaciones ha generado polémica en las mentes de estudiosos incautos.